Un informe del Ejército afirma que desde el inicio de los diálogos en La
Habana se registró "el menor número de operativos militares en la
historia". Al mismo tiempo la Cumbre Agraria denunció un incremento
represivo desde junio de 2013 a la fecha, que caracterizó como parte de
"un plan de exterminio en contra del movimiento social y popular en el
país".
Aunque la ecuación
se presenta evidente, los grandes medios de comunicación prefieren enfocar las
cámaras a las novedades que emanan de los diálogos entre el gobierno y las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC- en La Habana, al mismo
tiempo que ignoran las denuncias sistemáticas por violación a los derechos
humanos contra el movimiento social.
Vampiros en La
Habana
La revista Semana
difundió ayer las conclusiones de un informe del Sistema de Información del
Centro de Operaciones del Ejército -SICOE- que establece la merma en los
operativos de esta fuerza: 163 operativos en 2012 cuando se instaló la Mesa de
diálogo; 11 en 2013 y "sólo" 103 en 2014.
La información
coincide con hechos relevantes sucedidos en las últimas semanas, como la
participación del Delegado Especial de los Estados Unidos para el proceso de
paz, Bernard Aronson y el exsecretario general de la Organización de las
Naciones Unidas -ONU-, Kofi Annan en La Habana, pero sobre todo con la
presencia de seis altos oficiales de la Fuerza Pública para sumarse al diálogo
con las FARC. Se trata de cinco generales en servicio activo y un almirante,
que tienen como objetivo reforzar la Subcomisión Técnica encargada de avanzar
en los puntos Desarme, Desmovilización y Reintegración. La presencia del
Delegado Especial de los EEUU y la buena acogida que le brindaron tanto el
gobierno como la insurgencia reflotó la posible repatriación del jefe de las
FARC, alias Simón Trinidad, preso y condenado en EEUU.
Los avances en
temas como desminado y cese bilateral del fuego volvieron a ponerse en primer
plano, tras las palabras de los propios representantes internacionales, del
jefe negociador del Gobierno Humberto De la Calle, del expresidente de Colombia
César Gaviria y de los negociadores de la insurgencia. Estos sucesos lograron
trascendencia internacional y reavivaron las expectativas respecto a la
posibilidad de que se cristalicen los avances en algún tipo de anuncio
inminente que corone el ciclo de negociaciones. Sin embargo, no hay que perder
de vista que el punto más complicado de toda la negociación, fin del conflicto,
recién se inicia. Y que el punto 10 de las Reglas de funcionamiento que
establece el Acuerdo General deja en claro que las conversaciones se están
dando "bajo el principio que nada está acordado hasta que todo esté
acordado".

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